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Combinar les tramoies del teatre i l'eixàrcia d'un vaixell. Trepitjar la coberta de fusta i les taules de l'escenari. Contrastar la foscor del treball amb la llum del mar. Estar envoltat de persones desconegudes o navegar amb aquells qui estimes. Recuperar vells bastiments com recuperem belles escenes. Aprendre cada dia una mica més i tenir el goig de poder transmetre aquest coneixement als altres. Aquest és en escenavegant. Salut!







dijous, 20 de novembre de 2008

Mort a la feina.


Fa uns dies coincidint amb la mort de dos soldats espanyols a l’Afganistan, l’escriptor Joan Barril comentava en la seva columna de El Periòdico els més de cinc cents accidents laborals mortals que hi havia hagut fins aquell moment durant l’any 2008. El seu comentari anava més enllà lamentant que els prínceps d’Espanya només havien acudit al funeral dels dos militars. Aquests, que cal recordar són professionals, a diferència de fusters, lampistes, pagesos, miners o ,com el cas que es relata a continuació, tècnics de so deuen pertànyer a un altra esfera diferent del treball.

El fet que una ex-alumna relati els fets següents m’ha impressionat, sobretot perquè la seva reflexió sobre la seguretat va més enllà de la teoria. Potser en la meva tasca pedagògica no he sabut transmetre prou el que significa el "sentiment de la seguretat". Amb tot la millor escola sempre ha estat i serà la vida. Un company de feina amb qui treballava fa molts anys m’explicà que al nostre país per cada mil cinc-cents milions de pessetes (de l'època) d’inversió corresponia un obrer mort. Si no es superava aquesta estadística es considerava que l’obra havia estat segura. Tot seguit, però, el seu rostre entristí i afegí que ser responsable directe o indirecte de la mort d’una persona resta gravat per tota la vida, apareixent en els moments més inesperats creant una gran angoixa.

El següent text està dirigit als companys dels diferents oficis tècnics que desenvolupen el seu treball dins dels escenaris. He respectat el seu idioma.

Me gustaría transmitiros este texto. No he podido evitar plasmar en un papel el coste de la vida.

En el relato tan solo se expone una situación de la que estoy segura habéis oído o vivido de cerca un caso similar.
Los métodos para no llegar a estas situaciones son sencillos y todos los sabemos y nos olvidamos de ellos.

Leedlo, opinad, discutid sobre el tema, enviad vuestra opinión, haced lo que creáis oportuno, ...

Por favor: Enviádselo a todos vuestros compañeros de oficio, todos vuestros contactos, que estoy segura que en vuestra lista de gente conocida tienes alguien que se dedica al mundo del espectáculo...que todo el mundo lo lea...por la vida!!

Que se hable del tema y se recuerde el hecho y el derecho por un lugar de trabajo seguro.

Gracias

Salud y conciencia

Sara Maroñas



“Hechos y derechos de la seguridad en el trabajo”

Estimados compañeros de oficio:

En seis meses hemos recibido dos noticias de accidente laboral de consecuencias grabes. En el primer caso se trata de un accidente mortal y fulminante en la Expo Zaragoza que relato en este documento y el segundo no mortal pero de milagro en Coruña (mail adjunto). Estos casos han trascendido más allá del ámbito donde trascurrieron, quizás por su gravedad e impacto.

Por otro lado, creo que es lamentable que tengan que suceder estas cosas para que cada una de las personas que pisa un escenario cuando trabaja, extendido a todos los lugares de trabajo con alto riesgo a nivel de seguridad, adquiera conciencia del valor de su propia vida y la de sus compañeros. Nada más, simplemente conciencia.

Bueno, una cosita más: El “derecho”. El derecho que tenemos los trabajadores a trabajar con las medidas de seguridad bien aplicadas y a decir que “no” si ese lugar de trabajo o tarea que nos asignan no es posible de realizar sin riesgo o no cumple dichas medidas de seguridad...aunque nos estén apretando y/o vayamos mal de tiempo ¿Os suena este discursito, verdad?

“Héctor Grande, de 28 años y una hija pequeña. Por entonces, técnico de sonido de la UTE (unión temporal de empresas) de la Expo de Zaragoza. Su lugar de trabajo era, dentro de la Expo, el “Palacio de Congresos”.

La P.A. hace ese ruido que casi no se oye pero vuelve loco a los técnicos de sonido y que, probablemente, viene dado porque la toma de tierra de sonido y de luces esta compartida, cosa frecuente en la Expo y sitios de tanta envergadura y tal mal construidos, ¿sabéis de lo que os hablo, no? Pues frente a este ruido y harto de llevar un mes y pico escuchándolo, Héctor decide subir a la pasarela técnica para llegar a su altavoz y intentar hacer algo para arreglarlo. La altura de la pasarela quedaba entre los 9 o 12 metros de altura, no me quedó claro. Pues dicha pasarela no le da acceso directo a la P.A. y Héctor se encuentra un paso alternativo habilitado con tablones sobrepuestos sobre un falso techo que le conduce hacia su P.A. pero que le desvía de su paso por la pasarela (paso teóricamente apto para desarrollar trabajos en altura de forma segura y sin riesgo).
Héctor decide salir de la pasarela técnica y pasar por el… y sólo con el simple objetivo de solventar ese ruidito puñetero que sale de su altavoz y que está harto de oír.
Resulta que existe una pequeña separación entre dos de esos tablones, Héctor no se percata y pisa en ese espacio vacío...
Fracciones de segundo más tarde Héctor yace muerto en el patio de butacas del Palacio de Congresos de la Expo de Zaragoza y los compañeros técnicos y artistas que en ese momento ocupan el escenario no se creen lo que han visto con sus propios ojos…entre otras cosas porque todo ha sucedido tan rápido que casi no lo han visto…pero es real:
Acaban de presenciar la muerte directa de su compañero Héctor, que tan solo había subido a la P.A. para intentar arreglar ese ruidito molesto. Imagínate cómo se han quedado los compañeros de Héctor que anteriormente han usado ese caminito de tablones…Lo han visto caer desde la altura de la pasarela técnica y lo único palpable ahora es su cuerpo muerto en el patio de butacas y un agujero en el falso techo a la altura de la pasarela…”

Esto sucedió en la Expo de Zaragoza éste verano. Solamente relato, no juzgo. Yo estaba en la Expo, trabajando en otro espacio y no lo vi. Ésta es la información que me llegó. Ya sabéis que, por características de la comunicación, cuando la información se transmite de boca en boca, sufre distorsión, así que lo que yo os quiero comunicar no es exactamente si el lugar de trabajo cumplía o no las normas de seguridad (que esto es otro gran tema a abordar) sino el hecho de que la simple conciencia de uno mismo y sobre sus compañeros de trabajo puede salvar vidas.

Por Héctor. Se hizo un concierto homenaje en el que participaron sus compañeros de la Expo; familiares y amigos de Héctor; y también compañeros técnicos de fuera que, al saber la noticia, se horrorizaron igual que todos nosotros.

Porque da igual si conoces o no quién ha muerto…podría haber sido cualquiera de nosotros.
Por la vida.